Radiador no calienta: causas y soluciones paso a paso
Por qué tu radiador no calienta y cómo solucionarlo
Cuando llega el frío y enciendes la calefacción, lo último que esperas es encontrarte con un radiador que no calienta. Es uno de los problemas más frecuentes en instalaciones de calefacción doméstica, y la buena noticia es que la mayoría de las causas tienen solución sin necesidad de llamar a un profesional.
Antes de desmontarlo todo o pensar que necesitas cambiarlo, conviene entender cómo funciona el sistema. Un radiador de agua caliente forma parte de un circuito cerrado: la caldera calienta el agua, una bomba la impulsa por las tuberías, el agua entra por la válvula de paso, llena el radiador de abajo hacia arriba y sale por el detentor. Si algo interrumpe este flujo, el radiador dejará de calentar total o parcialmente.
En esta guía te explico las causas más habituales por las que un radiador no calienta y te muestro cómo diagnosticar el problema y solucionarlo tú mismo, con herramientas básicas y sin complicaciones.
Herramientas y materiales necesarios
Herramientas
- Llave Allen (medida según tu detentor, habitualmente 4 o 5 mm)
- Llave inglesa ajustable
- Destornillador plano o moneda
- Vaso o recipiente pequeño
- Trapo o bayeta absorbente
- Guantes de trabajo (opcional pero recomendable)
Materiales
- Purgador automático (si decides sustituir el manual)
- Cinta de teflón (para sellado de roscas si cambias piezas)
- Cabezal termostático (opcional, si quieres mejorar la eficiencia)
Preparación antes de empezar
Antes de tocar nada, comprueba estos puntos básicos:
- Verifica que la calefacción está encendida: parece obvio, pero a veces el termostato ambiente está programado o la caldera en modo verano.
- Comprueba la presión de la caldera: debe estar entre 1 y 1,5 bar con el circuito frío. Si está por debajo de 1 bar, el agua no llegará bien a los radiadores.
- Identifica qué radiadores fallan: si solo es uno, el problema es local. Si son varios o todos, el problema puede estar en la caldera o la bomba.
- Espera a que el sistema esté templado: si la calefacción lleva mucho rato encendida, los radiadores pueden estar muy calientes. Mejor trabajar con ellos templados o fríos para evitar quemaduras.
Ten preparado el vaso y el trapo antes de abrir cualquier purgador o válvula. Siempre sale algo de agua, aunque parezca que no.
Diagnóstico: identifica el problema de tu radiador
El radiador está frío solo arriba
Si tocas el radiador y la parte inferior está caliente pero la superior fría, tienes aire acumulado en la cámara superior. El aire impide que el agua suba y llene todo el radiador. Es el problema más común y el más fácil de resolver: solo necesitas purgar el radiador.
El radiador está completamente frío
Si todo el radiador está frío mientras otros funcionan, las causas pueden ser varias:
- Émbolo de la válvula atascado: el mecanismo interno que regula el paso del agua se ha bloqueado.
- Detentor cerrado o mal ajustado: la salida del agua está obstruida.
- Válvula de paso cerrada: alguien la cerró y no se volvió a abrir.
El último radiador de la casa no calienta
Si los radiadores más cercanos a la caldera funcionan bien pero el último está frío o tibio, el problema es de equilibrado del circuito. El agua caliente toma el camino más fácil y no llega al final del circuito con suficiente caudal.
El radiador no calienta por abajo
Cuando la parte inferior está fría y la superior caliente, el problema suele estar en el detentor (la válvula de salida). Puede estar parcialmente cerrado, atascado o defectuoso.
Proceso paso a paso: cómo purgar un radiador correctamente
Paso 1: Cierra la entrada de agua
Localiza la válvula de paso del radiador (normalmente está en la parte superior, en el lado donde entra el agua). Gírala en sentido horario hasta que quede completamente cerrada. Notarás resistencia cuando llegue al tope.
Paso 2: Cierra el detentor
En el lado opuesto del radiador, en la parte inferior, está el detentor. Quita la tapa protectora (suele desenroscarse a mano) y usa la llave Allen para cerrar la válvula girando en sentido horario. Esto aísla completamente el radiador del circuito.
Paso 3: Abre el purgador
El purgador está en la parte superior del radiador, normalmente en el extremo opuesto a la entrada de agua. Coloca el vaso justo debajo y ten el trapo preparado. Con un destornillador plano o una moneda, gira el purgador en sentido antihorario muy despacio.
Primero saldrá aire con un silbido característico. Espera hasta que empiece a salir un chorrito de agua continuo sin burbujas. Cuando el agua salga limpia y sin interrupciones, cierra el purgador girando en sentido horario. No aprietes en exceso o dañarás la junta.
Paso 4: Abre las válvulas de nuevo
Abre primero el detentor y después la válvula de paso. Hazlo despacio para evitar golpes de ariete en la instalación. El radiador debería empezar a calentarse de forma uniforme en pocos minutos.
Paso 5: Comprueba la presión de la caldera
Después de purgar, es habitual que la presión del circuito baje ligeramente. Revisa el manómetro de la caldera: si está por debajo de 1 bar, abre la llave de llenado hasta que marque entre 1 y 1,5 bar. Cierra la llave cuando alcances la presión correcta.
Cómo instalar un purgador automático
Si te cansas de purgar cada temporada, puedes sustituir el purgador manual por uno automático. Este dispositivo tiene un flotador interno que se abre cuando detecta aire y se cierra cuando hay agua, evacuando el aire de forma continua sin intervención.
Paso 1: Aísla el radiador
Cierra la válvula de paso y el detentor como se ha explicado anteriormente.
Paso 2: Retira el purgador manual
Con la llave inglesa, desenrosca el purgador antiguo. Ten el vaso preparado porque saldrá algo de agua residual.
Paso 3: Aplica teflón y enrosca el nuevo purgador
Da dos o tres vueltas de cinta de teflón en la rosca del purgador automático, siempre en el sentido en que vas a enroscarlo. Enrosca a mano primero y después aprieta con la llave inglesa. No fuerces en exceso; con que quede firme es suficiente.
Paso 4: Abre las válvulas y comprueba
Abre detentor y válvula de paso. El purgador automático debería evacuar el aire que quede y cerrarse automáticamente. Verifica que no hay fugas en la junta.
Cómo desatascar el émbolo de la válvula
Si después de purgar el radiador sigue completamente frío, el problema puede ser un émbolo atascado. Este mecanismo interno de la válvula de paso se bloquea a veces por cal o falta de uso.
Paso 1: Retira el cabezal de la válvula
La mayoría de cabezales se quitan desenroscando una tuerca moleteada o simplemente tirando hacia arriba. Consulta el modelo si no cede fácilmente.
Paso 2: Localiza el émbolo
Verás un vástago metálico que sobresale del cuerpo de la válvula. Este es el émbolo que regula el paso del agua.
Paso 3: Desbloquea el émbolo
Con un destornillador o un objeto romo, presiona el émbolo hacia dentro varias veces con pequeños golpes secos. No lo golpees con fuerza; la idea es liberarlo de la cal o los depósitos que lo bloquean. Debería empezar a moverse con cierta elasticidad.
Paso 4: Vuelve a montar el cabezal
Coloca de nuevo el cabezal y abre la válvula. El radiador debería empezar a calentarse. Si el émbolo está muy dañado, tendrás que cambiar la válvula completa.
Cómo equilibrar el circuito para que calienten todos los radiadores
Cuando el último radiador de la casa no calienta, el problema suele ser que el agua caliente toma el camino más corto y no llega con suficiente caudal al final del circuito. La solución es equilibrar los detentores para forzar una distribución más uniforme.
Principio de funcionamiento
El detentor regula el caudal de salida de cada radiador. Si lo cierras parcialmente en los radiadores cercanos a la caldera, el agua buscará otros caminos y llegará mejor a los radiadores más alejados.
Procedimiento de equilibrado
- Identifica el orden de los radiadores: empieza por el más cercano a la caldera y termina por el más lejano.
- En el radiador más cercano: cierra completamente el detentor y ábrelo solo media vuelta.
- En el segundo radiador: cierra completamente y abre media vuelta más un cuarto de vuelta.
- En el tercero: media vuelta más dos cuartos.
- Continúa así hasta el último radiador, que debe tener el detentor completamente abierto.
Este ajuste reduce el caudal en los radiadores que ya reciben agua caliente fácilmente y lo desvía hacia los que estaban desabastecidos. Puede que notes que los primeros radiadores tardan un poco más en calentarse, pero el resultado global es una distribución más homogénea del calor.
Qué hacer si el radiador no calienta por abajo
Cuando la parte inferior del radiador está fría, el problema suele localizarse en el detentor. Puede estar:
- Parcialmente cerrado: alguien lo ajustó y no se volvió a abrir del todo.
- Atascado: el mecanismo interno se ha bloqueado por cal o suciedad.
- Defectuoso: la válvula ha perdido estanqueidad o el mecanismo está dañado.
Comprobación y ajuste
- Retira la tapa protectora del detentor.
- Con la llave Allen, gira completamente en sentido antihorario para abrir al máximo.
- Espera unos minutos y comprueba si el radiador empieza a calentarse por abajo.
- Si no mejora, puede que el detentor esté atascado internamente. En ese caso, prueba a cerrarlo y abrirlo varias veces para intentar liberarlo.
Si el detentor está dañado, necesitarás sustituirlo. Esta operación implica vaciar parte del circuito y requiere algo más de experiencia. Si no te sientes seguro, es mejor llamar a un profesional.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Purgar con la calefacción a máxima potencia: el agua muy caliente puede provocar quemaduras y salpicaduras. Mejor purgar con el sistema templado o apagado.
- No comprobar la presión después de purgar: cada vez que purgas, sale agua del circuito y la presión baja. Si no la rellenas, otros radiadores pueden empezar a fallar.
- Apretar el purgador con demasiada fuerza: las juntas son delicadas. Aprieta solo hasta que quede estanco, sin forzar.
- Olvidar abrir las válvulas después de trabajar: parece obvio, pero es fácil dejarse el detentor cerrado después de una reparación y pensar que el radiador sigue averiado.
- No identificar correctamente la causa: si purgas un radiador que tiene el émbolo atascado, no solucionarás nada. Dedica tiempo a diagnosticar antes de actuar.
- Ajustar detentores sin criterio: equilibrar el circuito requiere un método. Si cierras detentores al azar, puedes empeorar el problema.
Cuándo llamar a un profesional
La mayoría de problemas de radiadores se pueden resolver con los procedimientos descritos. Sin embargo, hay situaciones en las que es mejor contactar con un instalador cualificado:
- La bomba de circulación no funciona: si ningún radiador calienta y la caldera enciende correctamente, la bomba puede estar averiada. Es una pieza eléctrica que requiere conocimientos específicos.
- Hay una obstrucción grave en el circuito: si después de todas las comprobaciones el agua no circula, puede haber un tapón de cal o lodos que requiere limpieza profesional del circuito.
- Necesitas sustituir válvulas o detentores: implica vaciar parcialmente el circuito y trabajar con conexiones roscadas. Si no tienes experiencia, puedes provocar fugas difíciles de reparar.
- La caldera pierde presión constantemente: puede indicar una fuga en el circuito o un problema en la válvula de seguridad.
Consejos finales y mantenimiento
- Purga los radiadores al inicio de cada temporada de calefacción: durante el verano se acumula aire en el circuito. Una purga preventiva evita problemas cuando más necesitas la calefacción.
- Mantén la presión de la caldera entre 1 y 1,5 bar: revísala periódicamente, especialmente después de purgar.
- Considera instalar cabezales termostáticos: permiten regular la temperatura de cada habitación de forma independiente y ahorran energía al evitar sobrecalentamientos.
- No coloques muebles ni cortinas pegados al radiador: dificultan la convección del aire caliente y reducen la eficiencia.
- Si tienes radiadores antiguos, plantea un tratamiento antical: los depósitos de cal reducen el rendimiento y pueden provocar obstrucciones a largo plazo.
- Anota los ajustes que hagas en los detentores: si equilibras el circuito, apunta cuántas vueltas has dado a cada uno. Te facilitará futuras intervenciones.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué mi radiador está frío solo en la parte de arriba?
Es el problema más común y se debe a aire acumulado en la parte superior del radiador. La solución es purgar el radiador para liberar ese aire y permitir que el agua caliente lo llene por completo.
¿Cómo purgar un radiador correctamente sin salpicaduras?
Cierra la entrada de agua y el detentor, abre el purgador con un recipiente debajo y deja salir aire y un poco de agua. Luego cierra el purgador y abre las válvulas. Finalmente, comprueba y rellena la presión de la caldera si es necesario.
¿Qué hacer si el último radiador de la casa no calienta?
Suele deberse a un desequilibrio en el circuito. Para solucionarlo, debes equilibrar el sistema ajustando los detentores de todos los radiadores, cerrando más los cercanos a la caldera y abriendo completamente el más lejano.
¿Por qué mi radiador no calienta por la parte de abajo?
Puede deberse a un detentor cerrado, mal ajustado o atascado. Comprueba y ajusta el detentor con una llave Allen. Si está atascado, prueba a cerrarlo y abrirlo varias veces para liberar el mecanismo.
¿Cuándo debo llamar a un profesional para un radiador que no calienta?
Llama a un profesional si la bomba de circulación no funciona, hay una obstrucción grave en el circuito, necesitas sustituir válvulas o la caldera pierde presión constantemente, ya que son problemas complejos que requieren conocimientos específicos.
¿Cómo puedo evitar que mi radiador se llene de aire otra vez?
Realiza una purga preventiva al inicio de cada temporada de calefacción y mantén la presión de la caldera entre 1 y 1,5 bar. Considera instalar un purgador automático para liberar el aire de forma continua.